¿Hace cuánto tiempo que empezaste a usar el ordenador?
Si ya han pasado años desde entonces, es muy probable que tengas una buena colección de aplicaciones y juegos que poco a poco se han ido quedando obsoletos… ¿o no? Existen muchos motivos por los que uno podría querer ejecutar una aplicación antigua: las cosas de calidad siguen sirviendo, aplicaciones para las que hay pocas posibilidades de sustitución o incluso por simple nostalgia (esta última la más habitual en el caso de videojuegos).
Por suerte, Windows proporciona una API y una ABI estables, lo que nos permite que la mayoría de aplicaciones que fueran creadas desde los primeros tiempos de Windows sigan funcionando en cualquier PC actual (salvo aplicaciones de 16 bits en máquinas de 64, pero eso lo cubriremos en el segundo post). En teoría (y afortunadamente en la práctica con mucha frecuencia) cualquiera de esos viejos CDs y disquetes que tenemos por ahí debería funcionarnos sin problemas.
Pero a menudo, y especialmente con aplicaciones muy complejas y grandes -otra vez el caso de los juegos- surgen complicaciones. En el caso de aplicacoines de Windows existe una técnica básica que debes conocer: Utilizar el modo de compatibilidad con sistemas anteriores.

Ventana de compatibilidad en Windows Vista
Para ello debemos seleccionar el archivo ejecutable de la aplicación que deseamos (acabado en .exe) y hacer click en Propiedades en el menú contextual. Una vez hecho esto, click en la pestaña Compatibilidad, y ahí seleccionamos el sistema para el que fue diseñado la aplicación (en la actualidad, la mayoría de aplicaciones en circulación o bien son compatibles con XP, o bien con Windows 98, sin contar con las nuevas, claro). En ocasoines, es un proceso de prueba y error, puede que no funcione con un sistema, pero sí con otro, o puede que tengamos que forzar el modo de 256 colores (muy habitual en las primeras aplicaciones multimedia). Este método está disponible tanto en Windows XP como en Windows Vista, y se encuentra también accesible desde el menú Inicio->Todos los Programas->Accesorios->Sistema
¿Todavía no funciona? No pierdas la esperanza. Puedes probar a buscar parches para las aplicaciones, en la página del fabricante o en páginas de usuarios habituales de esa aplicación. Y no olvides tener los drivers, especialmente de tu tarjeta gráfica en caso de juegos- bien actualizados.
En este artículo se tratan algunos de los aspectos a la hora de trabajar con la API Win32:
ALADRO GARCÍA, Adolfo. API Win32 y C: una programación directa y eficaz (y III). Sólo programadores. Nº 127, 2005 , pags. 56-60. ISSN 1134-4792